Poder hacer una prueba extrema a una Ducati Scrambler siempre es divertido, si además la acompañas de turismo, amistad y mucha aventura, resulta perfecta. Así fue el paso por Marruecos buscando The Land Of Joy.

Scrambler posando con dunas al fondo

Ya habíamos llegado, estábamos todos frente a la gran duna de Merzouga, en el sur, en uno de los cordones de dunas, el Erg Chebbi. Siempre había bajado a Marruecos con mi moto de trail y esta era una ocasión especial; las dudas se agolpaban en mi cabeza, no por la mecánica de la moto, ni por su fiabilidad, ni si quiera por intentar hacer una prueba extrema a la Ducati Scrambler, las dudas las tenía a cerca de mi capacidad de poder llevarla detrás de todas las motos de trail del resto de pilotos.

Casi antes de anochecer, veía la luz de la última gasolinera, la que está al final del ya reconocido camino. Ahí, girando a la izquierda por un camino de tierra, daríamos de bruces con la puerta del albergue donde el año pasado nos reunimos. Llegamos los primeros, cosa que siempre me gusta para poder elegir la haima (tiendas morunas de una manta de lana levantada con palos sobre la cabeza) central, ni cerca ni lejos de los baños. Este año de nuevo compartiríamos las dos parejas la misma tela de lana que cubre nuestras camas.

Ducati Scrambler rodando camino hacia el sol

Contentos, esperando a que los anfitriones se acercaran a darnos la bienvenida, nos sentamos una vez más los cuatro juntos para charlar de cómo había ido el viaje hasta el momento. Bajar en un día desde Madrid a Tánger era una paliza y después desde Tánger hasta Merzouga otra, aunque  mucho más entretenida, por el paisaje, los pueblos…

Antes de que pudiésemos terminar la conversación escuchamos las motos de otros tres amigos que llegaban. Casi al mismo tiempo, Eduard y Simona, los organizadores del Ride to Roots, entraban en el recinto donde descansaban nuestras monturas.

El mismo al que llegábamos por las mismas fechas el pasado año.

Amistad

Abrazos, risas y mil anécdotas de todos los que nos fuimos reuniendo ahí y sobretodo, la misma observación:

No hace nada de frío, ¿verdad?

A diferencia de otros años, las temperaturas están siendo muy altas y hasta llegar la noche absoluta el termómetro no ha bajado de los 17 grados.

Cuando por fin estábamos todos reunidos, más de siete motos de big trail, mi scrambler y un quad, Eduard nos dio las claves para las tres jornadas de off road que íbamos a disfrutar.

Silueta de la Ducati Scrambler en acción al atardecer

Tres días, cada uno diferente para ponernos a prueba nosotros mismos…

Nunca mi Ducati Scrambler ha pisado la arena, ni atravesado trialeras. Los neumáticos son de serie, la amortiguación también. No llevo un parabrisas, ni siquiera una pequeña cúpula que me proteja ni de las piedras que saltan al aire, ni del polvo. Tampoco llevo nada que proteja las manetas ni los filtros…

Sin duda va a ser un reto para ambas.

terreno pedregoso en el Erg Chebbi con la Ducati Scrambler

Día 1

El desayuno estaba servido dentro de una de las enormes salas del hotel. Hacía frío, aunque no tanto como el pasado año. Sabía que lo que había en el escueto bufete se repetiría todas las mañanas: huevos duros, aceitunas, pan, semme (una especie de hojaldre enrollado tipo tortilla) yogurt y quesitos. Excepcionalmente y bajo pedido son sonrisón mañanero, consigo algo de fruta.

Una vez con el estómago lleno salimos en fila para cubrir el track de ese día. Me quedo detrás de todos, hay mucho polvo y no me gusta ir tragando, además, necesito tener claro mi campo de visión y hasta que la fina arena no cae, no veo nada. Reduzco la marcha ampliando la distancia aún más.

El terreno de hoy, además de mucho polvo por las pocas lluvias, tiene muchas piedras sueltas. Son pequeños trozos de roca negros, con filos cortantes, una capa de varios centímetros de ellos sobre el suelo hace que comience la diversión. Me pongo de pie sobre las estriberas (más anchas que las de serie), doy gas y ¡a jugar!

Ducati Srambler rodando por piedras trasera

Algunos tramos de antiguos riachuelos rotos hacen que sea peligroso ir muy rápido. Cuando doy gas para subirlos la Ducati Scrambler rebota y salta entre las piedras, me asusto y dejo de acelerar, la consecuencia, una caía. Leve, pero cuando miro, la maneta izquierda está hundida en el suelo, entre la piedras. Cruzo los dedos mientras me ayudan a levantara, por suerte, no ha pasado nada.

El rebote de la rueda trasera me cansa, y me obliga a detenerme. Quito algo de presión, dos kilos más o menos (a ojo) y continúo mucho mejor. Queda poco para regresar y por hoy, la zona de tierra y piedras, ha sido superada por la Scrambler.

Me siento mucho más cómoda pilotando esta moto que mi pesada BMW con la que tanto he viajado. Estoy muy contenta de comprobar que con la Ducati, voy superando las prueba, aunque mañana me espera algo más potente y complicado. Me acuesto cansada, pensando si lo superaré…

 

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Dia 2

El segundo día amanecía igual que el anterior. La noche no había superado los dos grados bajo cero, y aún así nos pareció que estábamos con menos frío que el año anterior. El día de hoy sería de terreno mixto, pero lo mejor sería el paso por uno de los pueblos de adobe del desierto, ya semi abandonado, erosionado por los fuertes vientos, la lluvia de otras épocas y las omnipresentes tormentas de arena.

Scrambler of road entre ruinas

Circular entre los restos de un pueblo o ciudad siempre me parece alucinante. Mientras pensaba qué habría sucedido, cómo sería ese lugar cuando estaba lleno de vida… Por este tipo de tierra suelta, muy seca y llena de polvo, al Ducati Scrambler seguía comportándose muy bien. Desconectar el ABS, en estos casos, sirve para mantener mejor el control en caso de frenada brusca, siempre que lo hagamos con el freno trasero.

Scrambler entrando en pueblo

Algunos manantiales afloraban en medio de la nada, mojando parte de la pista y volviendo el terreno aún más bando, con una pequeña franja de barro muy resbaladizo.

Ese mismo medio día había tenido la posibilidad de comprobar algo que me gusta mucho de la Ducati, la firmeza de su dirección, el peso bien repartido entre la parte delantera y trasera. Tanto, que me atreví a hacer algo que con la de Trail nunca hubiera intentado… - piopialo soltar ambas manos del manillar.

Scrambler sobre lago seco sin manos

En una zona perfectamente lisa, lo que antes había sido un hermoso lago. Hice la prueba varias veces con éxito. Cada vez la Ducati Scrambler me demostraba que podía confiar mas en ella. Poco a poco caía la tarde y el track de este día se iba finalizando. Aún quedaba un día más de diversión, el día que yo más temía, el de las dunas….

Scrambler por camino solitario

Día 3

No iba a ser fácil. Nunca me había parecido que lo fuera con la F650GS. Su peso en la trasera hundía siempre la moto y la ligereza de su “cabeza”, una rueda pequeña y una amortiguación delantera básica, nunca me había permitido tener la confianza suficiente para lanzarme a subir dunas. Pero estaba dispuesta a aprender. Y fue muy emocionante.

 

Moto y camellos en marruecos
Gracias a la paciencia de mis amigos, Daniel, Emilio y Sergio en los momentos de mucha arena y a las risas que nos echábamos Gabriela (ella con una F700GS) y yo, el día se hizo más y más corto. Cuando me quise dar cuenta, estaba allí, en una jardín de pequeñas dunas, perfectas para el aprendizaje. Pese a que el casco se me había roto y no podía subir la visera (lo que hacía que en momentos de tensión me sintiera como un buzo bajo el agua), hice de tripas corazón y mirando al infinito, cogí carrerilla y subí la duna, seguí acelerando tal y como Daniel me explicaba desde abajo.

Ducati Scrambler, Camel and dust

Sentí como la rueda delantera comenzaba a flotar sobre la suave arena de la duna y como la trasera intentaba con todas sus fuerzas empujar hacia delante sin llegar a hundirse. es una sensación extraña la de dar gas a fondo y no avanzar. Mi mayor miedo (absurdo por completo) era que la rueda de detrás enganchara en el terreno y mi querida Scrambler me lanzase por encima del manillar…

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¡Lo conseguí! Había conquistado una montaña de arena, me sentí como un niño que por fin, llega a la caja de galletas que está encima de esa mesa alta…

Tocaba regresar al hotel, era el último día y todos teníamos ganas de reír, bailar al rededor de una hoguera y disfrutar  contando anécdotas de lo que había pasado en la jornada.

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Volviendo al hotel, ya cansada, la Ducati Scrambler decidió echarse a dormir, estaba cansada y no iba a ser yo quien se lo negara. (Esto me pasó por ir demasiado despacio girando entre el pedregal, que a veces sin correr una se la pega).

Dunas en Marruecos

Día 4

¡Ha pasado un año más!! estrenábamos 2016 y nos despedimos uno  a uno. Gracias a Eduard y su anual Meeting Ride To Roots, junto con Simona, que nos lo hicieron pasar tan bien. EL grupo de amiguitas salíamos rumbo al sur, aún nos quedaba disfrutar del turismo de estas lejanas tierras y los días de vacaciones, no los íbamos a desperdiciar. Viajamos entre dunas hasta llegar a Tagounite, donde mi querido amigo Juan, nos recibió en su espléndida “Casa Juan”.

Hora toca disfrutar de las típicas casas marroquíes del sur, con sus patios centrales y gentes hospitalarias. De pasear entre las dunas (esta vez más en burrito que en moto), de relajar el espíritu para darme cuenta, que The Land Of Joy, la lleva de serie mi Ducat Scrambler y que es como Ítaca, aquel lugar que buscaba Ulises…

Os dejo con la galería de fotos, que es espectacular. Ah! si te gusta, comparte, si te emociona, suscríbete a este blog, aún nos quedan muchas aventuras en este 2016.

Gracias.

 

I arrived in Goa riding a Royal Enfield Classic,  after four days travelling down the Arabic coast. I arrived to the biggest bikers´meeting in India…
Este viernes 5 de febrero, os espero en Madrid. A las 19h, en la calle Principe de Vergara 26, en la tienda de viajes más…

pensamientos de 3 \"Prueba Extrema Ducati Scrambler en Marruecos\"

  1. Un viaje chulísimo, el comportamiento de la moto es increíble esta moto me trae enamorado
    me gustaría saber si hay alguna en venta de las que tu pruebas. un saludo
    sigue asi Alicia me gusta mucho tu blog.

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