La historia de primeras motoviajeras, las pioneras en moto, las mujeres que rompieron moldes y se enfrentaron a la sociedad de su momento, ha llegado hasta mi pantalla por casualidad. Publicada por el blog Bikergaraje.com es un post muy bien documentado que me ha gustado tanto que he querido traer hasta vosotros.

Esta es la historia de las primeras motoviajeras, las pioneras…
Un día se lo escuché a una mujer, supuesta motera, lo dijo tan tranquila: no puedo ir en la moto porque no está mi marido para sacármela del garaje. No pude evitar imaginar en el cielo llorando a todas esas mujeres que hace años, cuando los hombres decíamos que la moto era cosa de hombres, ellas se pusieron al manillar de una de aquellas máquinas y realizaron hazañas que aún hoy muchos varones no se atreven a realizar.

Siempre me pareció un poco irrespetuoso sacar una foto de una mujer semidesnuda, que generalmente no sabe nada de motos, para hablarnos de la moto. Eso me suena a fotografía para pajilleros por mucho que me lo quieran pintar de que la moza mejora la belleza de la moto y bla, bla, bla. Si una mujer de esas que dicen “no está mi marido para sacarme la moto del garaje” hace llorar a todas esas heroínas que pueblan el cielo y que se hartaron en vida de hacer kilómetros en durísimas condiciones, esto último me temo que hace llorar al mismo Niño Jesús en la cuna. Sobran hoy en día moteras, de las de verdad, que puedan ser fotografiadas a lomos de sus motos haciendo lo que más les gusta y para desnudos y semidesnudos… ya llega Interviu, Gran Hermano e Idiotas, Imbéciles y Viceversa.

Reconozco, bien es verdad, que hay muchas mujeres a las que les gusta la moto, que quizás llegarían a comprarse una y rodar en ella, y que quizás no lo hacen por ciertos condicionamientos sociales que aún existen (cada vez menos, gracias a Dios) sobre mujeres y motos, aún en muchos conscientes e inconscientes se sigue dando eso de “es de hombres”, y evidentemente hay hombres que tienen los huevazos de “prohibir” a sus mujeres el tener una moto, con razones de diversa índole, pero prohibir al fin, y lo peor es que ellas les hacen caso, así que no está mal que demos a conocer un poco la historia de algunas de estas primeras motoviajeras y de mujeres a las que hoy en día el mundo se les queda un tanto pequeño para recorrerlo en dos ruedas y a veces a velocidades que muchos solo soñamos.

Si quieres seguir leyendo este post, pincha aquí.

Además os invito a que leáis estas entrevistas que he realizado a las primeras motoviajeras españolas: una mujer que con su moto de 125 CC recorrió toda Europa, e incluso llegó hasta Cabo Norte. Ella es Belén Manero y aquí la entrevisté. Aún sigue viajando, ahora sobre 650 cc.

También hay otras españolas, como María Elsi (Elsi Rider), que rodó desde Asturias hasta India con una moto de trail de 700 cc, o una brava peruana que recorrió Brasil, Chile, Argentina…en su 125, Salvaje K, otra ran viajera, esta vez chilena es mi querida amiga Marcia Susaeta  que viaja con su hija, Kira, o Loretta Platoni, ambas de Santiago de Chile, pero hay muchas otras, más o menos mediáticas que siguen mis pasos por el mundo…Gracias a todas las que os atrevéis a romper moldes, a viajar en solitario, a contar vuestras aventuras que hacen que muchas otras se animen a su vez.

Gracias a todos los hombres que nos acompañan, que nos hacen partícipes y que no tienen prejuicios.

“Cuando una se sube a la moto, se pone el casco y los guantes, ya no tiene género; se convierte en un piloto” - piopialo

Si sabes de alguna mujer motoviajera, deja su enlace, coméntanoslo, estamos deseando saber más…

 

 El pasado martes estaba cerca del río Cofio en Madrid cerrando un círculo, el del bosque del viaje #AsiaEmisones0, una manera solidaria de finalizar una…
El otro día nos acercamos hasta el Congreso de los Diputados para hablar sobre nuestras motos y la Seguridad Vial. Nos reunimos frente a la…

pensamientos de 2 \"La historia de las primeras motoviajeras\"

  1. Admirada Alicia: Tú has hecho lo que a mi me hubiera gustado hacer y no he podido, o quizá no me he atrevido.

    saludos.
    Julio Loreak.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *