En el Circulo Polar, Norte.

Cada vez queda menos para tomar ese avión que me llevará de vuelta …. aunque enseguida estaré rodando por el asfalto marroquí junto a Gustavo Cuervo y un grupo de motoristas, esta parte, por ahora, se completa.

He conseguido unir el Polo Norte canadiense (Inuvik) con el Polo Sur (Ushuaia). La primera parte la hice rodando por los 750 kilómetros off road que unen Dawson City con Inuvik, por la Dempster Road y ahora bajando desde San Pedro de Atacama hasta Ushuaia, utilizando dos de las carreteras más auténticas de este continente, la Ruta 40 y la Carretera Austral.

La Ruta 40 en su parte norte está casi asfaltada. Tomándola casi desde el Paso de Jama hasta el Paso de Agua Negra aún quedan muchísimos tramos de ripio, esa palabra con la que ya conviviré siempre y a las que he añadido, barro y piedras.

Descubierta en la Pala Ruta 40 N

En los primeros kilómetros comenzó a llover y a las pocas horas los ríos que cruzan esta Ruta 40 estaban desbordados. Divertido el vadeo de uno y otro, hasta que se hace de noche y no sabe una dónde pone sus ruedas. Dormir en un pequeño pueblo llamado Nacimiento, antes de Belén es algo curioso. Los 60 últimos kilómetros de ripio, a oscuras y lloviendo, no son del agrado de nadie, os lo aseguro. El siguiente río de la 40 lo pasé sin mojarme, ni yo ni mi BMW F 650 GS. Una pala de un tractor hizo de puente ante mi poca gana de salir a nado con moto incluida.

De allí al Paso de Agua Negra, algo más de 250 kilómetros off road para cruzar los Andes, plena naturaleza, cortados de caídas vertiginosas, ripio, piedras y arroyuelos. Paisajes pintados por neveros y glaciares que se repetirán a lo largo de este camino. Un paseo entre picos, montes, sobre tierra seca y húmeda que muchas veces y dependiendo del tiempo puede convertirse en nieve. Me dejó impresionada la caída de varios metros a los lados, pensé que la Carretera de la Muerte Boliviana no tenía nada que envidiar  a esta vereda estrecha. Respirando aire puro, siguiendo la KTM de mi inseparable compañero, Andrés Pérez, tranquila por saber que en su retrovisor se refleja mi moto…así crucé por vez primera los Andes. Me iba acordando de aquella serie de dibujos de mi época en la que un niño italiano busca a su mamá y viaja desde los Apeninos, en su país, hasta los Andes, esta misma cordillera.

en el paso Agua Negra

Fue muy agradable pasar esas 4 horas sobre la tierra de las montañas, llegar hasta los cuatro mil “y pico” sin un gruñido, un tirón de mi BMW. Paramos tras pasar el último tramo empinado a comer unos cacahuetes o manís, como se llaman por aquí, fruto seco de gran valor calórico y fibra que nunca faltan en mis bolsillos, saqué el trípode e in

Desde Santiago ruteé hasta llegar a la Carretera Austral, un largo camino que me dejaba con la boca abierta a cada giro de curva. Divertidísimo, suelo duro, de piedra, ripio ‘del bueno’ no muy profundo, nada de barro y un hermoso día soleado desde La Junta hasta Puhyaique, pasando por medio del Parque Nacional que, gracias a todo, no podrán asfaltar nunca. Entre arroyos y una fuerte subida con un trazado serpenteante se llega al nombrado lugar, con una increíble vista del gran lago de fondo. Me fotografié con las autóctonas hojas gigantes que son emblema de esta ruta y esquivé a conejos, armadillos, llamas, miles de pájaros y, cómo no, degusté en alguna parada los salmones y truchas que nadan bajo el agua cristalina. ¡Qué gusto da cuando la moto responde!, el camino es bello y el tiempo acompaña. Tras un día para tomar resuello, de nuevo rumbo 180 grados, el sur me esperaba.

Desaparecerá en 2015

Dejé atrás la Austral y tomé la Ruta 40, un camino mítico que en 2015 desaparecerá ya que están trabajando a toda máquina para asfaltarlo. Aun así, todavía quedan los tramos más peligrosos y difíciles como el que me tocó hacer. Seré de las últimas personas en transitar por esta complicada ruta en su parte sur, aún virgen, hasta el pueblo de Seis Lagos, donde termina la diversión y comienza el asfalto, que aunque aburrido, te lleva hasta el Lago Argentino de un tirón. Los días de lluvia hicieron de la Ruta 40 un off road con dificultad 4 (de cinco). Ni yo me lo creía antes de empezar.

Esta parte de la 40, con barro y arcilla, es lo peor para mi baja montura, y para mí, que después de pasar por kilómetros de ripio, estaba agotada. Aunque con los TKC 80 de Continental voy muy bien calzada para el barro, llega un momento que éste es de tal calibre que ni los vehículos con tracción a las cuatro ruedas lo tienen fácil, pero por donde pasa un coche, sea cual sea, pasa una moto y así fue. Dos días para hacer los 250 kilómetros y una parada a dormir en la tienda a 50 kilómetros del final.

Barro en la 40 Sur

El barro se mete por todas partes, obligándome a quitar el guardabarros delantero para sacar el acumulado entre piedras del ripio, paja y la maldita arcilla esta vez con agua, que me hizo estar parada con el pie en alto durante 20 días en San Pedro. Tras levantar la moto más de tres veces (con ayuda de mi compañero de viaje, Andrés), tras reír las otras tantas que se quedaba la moto pegada al suelo, luego las botas y casi el resto del cuerpo, el agotamiento fue superior, inmenso. Pensar que quedan 50 kilómetros y tenemos que montar la tienda…

Y así, poco a poco, una F 650 GS y su ya loca conductora (yo) nos hicimos otra parte de la 40 que ya no se podrá volver a pisar, con el orgullo de venir de la Carretera Austral y haber hecho la mayor parte del camino al sur por lo que queda de ripio y tierra. Ahora, rumbo 180 grados para llegar al fin del mundo y poderlo contar.

 
saltando en el salar
En este pequeño resumen te cuento lo bien que lo pasé en un lugar mítico…paso del…
[caption id="attachment_2527" align="aligncenter" width="620" caption="cartel fin del mundoAl fin lo conseguí, llegué al Fin del Mundo, unir el Polo Norte con el Sur, el Este…

pensamientos de 3 \"Polo Norte-Polo Sur\"

  1. Hola Alicia, Acabo de descubrirte y lamento mucho hacerlo recién ahora, pues vivo en la Patagonia Argentina y me hubiera gustado mucho conocerlos.
    Te cuento que tengo una moto idéntica y también la viajo mucho (no tanto como tu), pero la he disfrutado en mi viaje en solitario a Machu Pichu y recientemente recorrí la Carretera Austral chilena, luego la ruta 40 hasta Ushuaia, también lamento mucho que el asfalto la este devorando….ahhhh el pueblo que nombras en la nota se llama Tres Lagos (no Seis) en la provincia de Santa cruz-
    Te felicito que quedo a Vuestra disposición para lo que consideren.
    EXITOS & Buena Rutas…!

  2. Ali, siempre tan divertidos y entretenidos tus relatos !
    Me alegro mucho que te haya gustado nuestro país.
    Te acordás? cuando te dije: América Latina te va a sorprender, la gente es totalmente distinta !, calculo que si te diste cuenta de ello, te has llevado unos cuantos buenos amigos de estas tierras y me alegra mucho !
    En los países de primer mundo nos tildan de ” sudacas ” pero creo que estas son “tierras de amigos, sin día ni horario !”.

    Ojalá vuelvas por estas tierras y tengas la oportunidad de conocer todo nuestro territorio que vas a ver… te va a sorprender !
    Besos y abrasos OsOs !
    Eu

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