pisteando el Gobi

 

Ulán: Rojo

Bator: héroe, guerrero

Hoy por fin os escribo, la verdad que no me había dado el tiempo, ni tenía claro qué es lo que iba a contar…. Esto de escribir para varios blogs es lo que tiene, que te quedas sin masa gris, sin ganas de repetir lo mismo una y otra vez…sin saber qué puede ser interesante de todo lo que sucede.Pero en realidad hay mil cosas interesantes y como me decía sabiamente Andrés, me debo tomar mi tiempo…y es algo que me cuesta y no lo hago.

Cruzar Europa para llegar a Rusia fue bastante aburrido sobre la moto, aunque como íbamos gente desconocida, tenía el aliciente de conocerles y así fue, gratas sorpresas.

Cruzar Rusia hasta Kazajistán fue aburridísimo sobre la moto: carreteras en línea recta y mucho tráfico de camiones, pero aún no nos conocíamos bien y las historias de cada los que componían el equipo de Héroes del Gobi, hacía que todo fuese más divertido. Cruzas Kazajistán no estuvo mal, sobretodo por las mil carreteras desconchadas que obligaban a no dormirse y jugar a no meter la rueda en algún boquete más grande que la moto. Entretenido ya que me encontré con Lucciano y Enmanuelle, italianos, con lo que compartí este camino y con los que pude rodar a ritmo de dos ruedas. Mucho mejor al menos para mi, que el ritmo de las cuatro.

IMG_3844

Al final de Kazajistán fue muy divertido: un día y medio de of road que me puso las pilas sobre Ulán (así he bautizado a esta F700GS roja) y comencé otra vez a darme cuenta de los desentrenada que estaba sobre tierra. Aún así, y con mi Conti Trail Attack, superé con éxito las facilonas pistas de tierra dura de esta parte del país.

Kazajistan of road

El viaje continuó y continuó sin descanso hacia el este. Pasamos de nuevo la frontera con el país Ruso para adentrarnos en la parte asiática del continente. Es divertido ver la mezcla de razas y estilos que habitan las tierras kazajas, es como mirar el todo de un solo vistazo en cuanto a costumbres, religiones y caras diferentes.

chicas kazajas

Rasgos asiáticos, caucásicos… todo en uno, pasa volver a Rusia y encontrar de nuevo la monotonía en las caras. Lo que no nos pasó inadvertido fueron las mil y una bodas de Kazajistán, gente muy joven celebrando una boda y otra en una plaza enorme al puro estilo socialista, ¡casi nos invitan a un banquete! Pero al final con unas fotos y un poco de conversación, había una chica que hablaba español, pudo servir. Es increíble lo jóvenes que eran, con unos coches de alquiler llenos de lazos y flores y la música a todo volumen.

Las ciudades de estilo soviético son todas iguales, grandes plazas que te hacen ser pequeño, mucho cemento y casas que aunque tengan dos años, parece que han pasado más de veinte desde que las construyeron. Pero en Kazajistán la gente sonríe por la calle, cosa que en Rusia parase que les cuesta mucho más. ¿Será por la mezcla de sangre y de culturas?

Altai Mongolia pista y vacas

Y por fin vino lo mejor, llegar a Mongolia. Y es este país en el que he hecho la parte más divertida y dura del camino. Un viaje de casi diez días por un desierto enorme. Un desierto vestido con sus mejores galas, lleno de plantitas verdes que daban de comer a camellos, vacas y caballos en sus grandes y amplias vistas. Casi, en vez de llamarlo desierto del Gobi, lo llamaría prado del Gobi.

Pero no todo era fácil, las pistas de graba dieron paso a otras más rápidas que desembocaban en grandes planicies de arena. Cuando la arena desaparecía lo que encontrabas era la piedra batida, enormes piedras cortantes que daban miedo y si eso no era poco, el maldito tulé-ondulé hizo que se me cayeran los empastes, aunque eso si, esta vez mi moto volaba más rápido que los dos coches del equipo, ya que a más de 60 km/h este tipo de corrugación ni se nota.

En contrapunto el río grande hubo que pasarlo sobre un carro, ya que la fuerza del agua y el desigual suelo de piedras enormes no lo hacían seguro ni para Ulán ni para mi.

El Gobi  comida en gerz 11

Hubo momentos tiernos y divertidos, como el día que decidí pasar del picnic que mis compañeros preparaban cada día y lanzarme a la aventura: me metí en un ger que son las casitas circulares típicas de esta cultura nómada, a pedir que me dieran de comer. La cosa fue muy larga, pero me permitió enterarme de muchas cosas: La alimentación básica de estas gentes es la carne y la harina. Carne de cordero, en sus mejores casos de caballo, con la que se alimentan al partirla en mil pedazos (sin quitar nada de lo que nosotros quitaríamos como gordo y grasa) y mezclarla con agua hirviendo en un wok gigante. Cuando ha dado un hervor, le echan los fideos. Estos están hechos como si se tratara de masa para pizza, solo que cuando está la masa ya lista la pasan por encima de la estufa y después lo cortan en tirillas más o menos anchas y al agua hirviendo. Ni sal, ni especias…es una sopa de carne de cordero con gusto a cordero aguado que ni fu ni fa. Pero que para ellos es muy importante. Yo pagué y comieron todos.

Tardé una hora y media en comer, se me había pasado hasta el hambre y estaba además, muy caliente. La familia estaba formada por una madre, dos pequeños y otro hijo de unos veinte años. A ese gerz vinieron dos hombres, uno a hablar y otro a por Vozka, que ella le vendió y que él guardó bajo su vestimenta.

La falta de organización e higiene me hizo auto convencerme que lo que hierve, está limpio. Tenía la tabla de la carne junto al orinal, varios baldes donde el agua se va reciclando por usada: de beber a lavar las manos, de ahí el mismo agua para lavar el wok….no quise saber más sobre el agua.

 

con los niños de Nalajh

Tenía muchas ganas de encontrarme con Álvaro, la persona que se encarga de una gran familia de niños mongoles a los que ayuda con sus manos y cabeza. Quería ver por mi misma lo que pasa con estas familias y cómo es esta sociedad mongola, que da la espalda a los que viven más allá de la capital. Para eso hemos recaudado fondos, la verdad que más de lo que me esperaba, para estos niños a los que hoy entrego el dinero y unas gafas de sol que Adidas Eyewear España me ofreció. Unos niños que viven sin agua corriente, entre mayores alcohólicos, unos niños que tienen que ocuparse de sus hermanos pequeños sin supervisión de un adulto, de hacerse la comida…y en el peor de los casos de acudir a las minas a sacar carbón para poder calentarse. Y se me cae el alma a los pies y vuelvo a dar las gracias por nacer donde lo hice. Y deseo con todas mis fuerzas que les vaya mejor y que alguno de ellos, con este dinero consiga salir de ahí y ayudar a los demás.

 

Y mientras todo esto pasa ajeno a mis deseos, he de preparar otro trayecto, el que me llevará hasta Hokkaido y Tokio, en Japón. Una parte del viaje mucho más relajada, en la que espero poder transportaros al lejano oriente y que lo disfrutéis tanto como yo.

En el viaje más largo por tierra firme, los chicos van en moto
  Hoy he tenido una grata experiencia: encargar la comida en un restaurante de carretera. Hasta aquí todo sencillo si no fuera una carretera rusa…
Así terminaba el viaje más largo por tierra firme.
  La BMW F700GS, bautizada como Ulán en honor a la capital de Mongolia,y yp, acabamos de llegar a  tierra nipona. Tras un largo viaje…

pensamientos de 11 \"La llegada a Guerrero Rojo\"

  1. Son increíbles las experiencias que nos narras. Por una parte, a los moteros con poco tiempo disponible, nos das una envidia sana brutal, ojalá pudiéramos acompañarte en estas experiencias y vivencias por las que pasas y nos relatas con tanto detalle, nos transportas a tus recuerdos de una manera muy fiel y detallista (plantéate escribir un libro con todas tus irrepetibles historias).

    Por otro tengo una duda, ¿en que más blogs participas? Nos dejas con ganas de más, así que repetir tu “película” explicada de otra manera en otro blog aumenta el nivel de detalle y nos trasladas a tus vivencias aún mas detalladamente.
    Un link a otros aportes tuyos nos gustaría mucho…

    Como dicen los mas jóvenes – “Tía molas”
    Sigue adelante con tus proyectos y viajes porque lo vales.
    Te hemos conocido en “garatge TV” del plus. Y nos has enganchado aún más en este blog con tus proyectos y viajes.

    Alicia, enviadable es tu altruismo con los más necesitados, y tu corazón salvaje en busca de nuevos retos.

    ¡¡Sigue adelante!!

    Un abrazo desde Alella

    Alberto y Laia

  2. Estas cosas te hacen replantear la vida no? En Marruecos hace años viví algo parecido, no tienen nada y son felices y generesos contigo.
    Buen viaje Alicia

  3. Muchas Gracias por compartir tus experiencias de Vida arriba de las dos ruedas….sos realmente muy inspiradora y motivante para todos nosotros amantes de las Motos y sus viajes.
    Te seguimos aunque sea virtualmente a tu lado, disfrutando de tus relatos!!!
    Un abrazo latinoamericano!!
    Emilio Leonardo Piro.
    Mar del Plata,Argentina.

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