cartel fin del mundoAl fin lo conseguí, llegué al Fin del Mundo, unir el Polo Norte con el Sur, el Este con el Oeste...unir corazones, miradas, rutas y amistad.

Antes de nada quiero dar las gracias a todos los que me encontré en el camino, desde México a Ushuaia.

Gracias al español Fernando que ha demostrado ser un excelente compañero de los que no piden nada a cambio, solo rodar con buen humor.

Especiales gracias al chileno Andrés, que ha ocupado mi corazón, me ha enseñado a leer el espíritu suramericano y a entender mucho de esta cultura. Además ha sido el mejor guía que podía encontrar.

A todos en los que mi parte final del viaje me brindasteis ayuda, desde la BMW de Osorno en Chile, en Ushuaia, a los amigos de Bahía Blanca, a la BMW Cordasco de Buenos Aires o el gran Daniel Better de  Montevideo.

cartel A Tierra de Fuego

Más de 200 kilómetros de ripio para recorrer la Tierra de Fuego me dan la bienvenida en la parte chilena del ‘rabito’ del continente americano en su parte sur. En vez de tomar el camino corto, desde Puerto Natales en un ferry corto, elijo el largo, bordeando el estrecho de Magallanes hasta el pueblo de Porvenir.

Allí, casualidades de la vida, me encuentro con un grupo de españoles que está festejando el aniversario de la ruta de este marino, Magallanes, que encontró el ansiado paso entre dos mares que lleva su nombre. Me invitan a la firma del tratado que se hace en esta ciudad, dicen que tengo que ver con él, que los españoles somos aventureros y que mi gesta de dar la vuelta al mundo en moto bien merece este reconocimiento. En este acto se recuerda a los habitantes de estas tierras, los Patagones, exterminados por las nuevas enfermedades que españoles e ingleses trajeron consigo. En su lengua, el patagón significaba ‘hombre de pie grande’, ya que, a diferencia de otras tribus del norte, estos eran altos y musculosos.

Al día siguiente salimos, voy acompañada de mi ya inseparable compañero chileno Andrés hacia el fin del mundo. Son algo más de 250 kilómetros de ripio que hace que me duelan las muñecas como aquella vez en la Moyale Road, el camino que une la frontera de Etiopía con Kenia, al comienzo de este gran viaje.

Ushuaia

Se hace de noche y la carretera de curvas con subidas y bajadas que pisa mi BMW F 650 GS me indica que es un puerto. Por el olor, debe ser verde y lleno de pinos. Llegamos a Ushuaia, descansamos y, al día siguiente, abro los ojos en un lugar que no imaginaba así, un bonito y turístico pueblo pesquero, entre montañas con glaciares y casitas de colores. Bajo a visitar su bahía y el puerto, en busca del típico cartel que indica el fin del mundo para hacerme la foto de rigor, que es la mejor manera de certificar que has llegado hasta ahí.

La vuelta no será tan placentera, una tormenta nos persigue y salir de los últimos 80 km de ripio nos cuesta más de dos horas, se hace de noche y yo no veo ni torta. Pese a llevar unos estupendos nuevos faros halógenos, sigo sin ver ya que al cruzarme con los camiones tengo que apagarlos, estos levantan muchísimo polvo que me impiden aún más la visión. Mi casco está lleno de polvo, una fina capa naranja por dentro y fuera…al final paro cada vez que veo que un camión se va a cruzar conmigo. En ocasiones dejo de ver la luz roja de la moto de Andrés. El ripio cada vez es más profundo, hay curvas en bajada, no veo nada, es de essas veces que pienso “qué hago yo aquí”, pero hay que seguir, 20 km no son una gran distancia, aunque a los 15km/h que me estoy moviendo de media…uf! tengo que resistir y llegar a algún lado, salir del ripio con arena. Por fin unas luces nos indican que el ripio termina, llegamos a Cerro Sombrero. buscamos un lugar barato donde dormir, no nos queda casi nada de dinero y tenemos hambre.

Hotel Cerro Sombrero

La suerte sigue de nuestro lado, y vamos a parar a este pequeño hostal llamado “Primavera”. Nos dan una rica cena a base de crema de verduras y pollo empanado, nos cobran muy poco, es un lugar donde trabajadores de l empresa petrolera que hay por allí, utilizan para descansar y comer en sus día s de trabajo. Preguntamos por un lugar donde poner la tienda, hace mucho frío y viento. La camarera, Alicia (se llama como yo) se aleja a hablar con su jefe. Al rato vuelve con una sorpresa, se lleva a Andrés por un largo pasillo y tardan poco en volver. La sorpresa es que su jefe nos regala una habitación, no nos cobrará nada. Andrés saca su saxo y toca en honor de estas dos maravillosas personas. Si vais a hacer esta ruta, no dudéis en pasar por allí, son encantadores.

A la mañana siguiente salimos temprano tras el desayuno, nos hacemos una foto y prometemos volver, nos espera la argentina Ruta 3 y su viento, que nos han de llevar hasta Buenos Aires. Por el camino noto que mi tren de arrastre está perjudicado, tanto ripio y tierra, junto con la cantidad de kilómetros que lleva (lo cambié en Nueva York) hacen que se haya resentido. Me da miedo que se me salga la cadena, aunque si voy ligerita, eso no pasará.

La cadena aguanta lo que le eches, de verdad que esta moto es genial, no me ha dado ningún problema, me ha hecho la dueña de BMW más feliz del mundo, de verdad. Tras dos días en ruta paramos en Puerto Madrym, donde decidimos descansar. Y de nuevo va una recomendación si pasáis por aquí, el Hostel El Gualicho, encantadores, habitaciones enormes y limpias y lo mejor, un gran jardín con wifi y lugar para guardar nuestras monturas.

 

Salimos de nuevo rumbo a Bahía Blanca, donde nos esperaban unos ya grandes amigos, gente que vive los viajes y ayuda a los viajeros y eso que les tuve esperando más de una hora en una gasolinera, se hizo de noche y todo! Fernando, Angel, Juan, Jose, Nestor …y compañía. Que rico asado nos cenamos! gracias a toso..y que bien lo pasamos cuando en medio de la ciudad, se salió la cadena de mi BMW, menos mal que entre todos la pusimos, bueno, la puso Andrés, los demás hicimos como en España, mirar y dirigir, jejeje,

 

 

, donde me aguarda una sorpresa. El mejor programa de TV, ‘Motocafé’, y Emilio Scotto, me esperan en el concesionario BMW Motorrad de allí, Cordasco, donde amablemente cambian el tren de arrastre que, tras tanto ripio y más de 30.000 kilómetros, estaba en las últimas.

Aquí os transcribo una parte de la entrevista que mantuvimos ambos, un ‘tete a tete’ que divirtió a los asistentes y con el que conseguimos conocernos un poco:

Alicia: “Emilio, ¿en cuántos países has estado y cuáles te faltan? ¿De estos últimos, vas a ir a alguno de ellos?”
Emilio: “He estado en 280 países, me faltan nueve, pero no digo cuáles son y sí, ya he recorrido dos”.

Emilio: Dime el país donde no volverías, Alicia, quitando Egipto que ya sé que no te gustó.
Alicia: Estados Unidos no es de los que más me gusten, está todo hecho.

Emilio: ¿Dónde vivirías si mañana te dicen que tienes que quedarte en algún sitio?
Alicia: ¡Qué difícil! Sería de habla hispana, Méjico o Argentina, seguramente, eso si tuviera que elegir.

Alicia: ¿A qué lugar volverías de los que has estado de otra manera distinta?
Emilio: India. Tras mis ocho meses recorriéndola, volvería para dos o tres años, pero lo haría caminando, en tren, en camión y quedándome a vivir unos seis meses en Varanasi. No volvería a Liberia. Allí me hicieron preso y me pegaron los soldados.

Alicia: ¿Crees que si fueses mujer hubieras hecho esto?
Emilio: Realmente no lo sé. Cuando yo empecé era otro mundo y muy raro. Como hombre tuve mucha aceptación ya que nadie lo había hecho, lo mismo que a ti te está pasando. Ahora, hay un montón de hombres que viajan en moto; sin embargo, tú eres única en hacer esto y con esta moto. Si otras mujeres viajaran detrás de ti, no conseguirían lo mismo. Han viajado otras, pero no han sabido contarlo como tú.

Alicia: Los medios sociales, ¿ayudan o perjudican al viajero?
Emilio: Lo ayudan y también lo perjudican. Ya no es una novedad viajar por el conocimiento de los viajeros, la gente los invita a sus casas, los conocen. Eso es bueno, pero al ser tan común, es difícil conseguir dinero.

Emilio: Alicia, si fueras a dar otra vuelta al mundo, ¿lo harías sola o acompañada?
Alicia: Acompañada. Me gusta más que ir sola, voy más segura y lo paso bien. He viajado cinco de 17 meses en compañía y el resto con compañeros eventuales, aunque también he hecho tramos en soledad como Estados Unidos (de sur a norte, el cruce de costa y de norte a sur de nuevo), México, Ecuador, Perú, etc. Pero, cuando más he disfrutado, ha sido en compañía. Además es imposible para mí viajar sola, siempre ha habido gente maravillosa que me ha esperado en las fronteras, que me ha buscado en los hostales o campings donde pernoctaba y me ha acompañado. En países como Ecuador han hecho relevos de un pueblo a otro para acompañar mi camino, la gente ha sido genial y eso me ha hecho no sentirme sola y preferir la compañía.

Emilio: ¿Cuánto tiempo esperarías para realizar otro viaje largo?
Alicia: Seis meses es lo mínimo para organizar y, si ya está en mi mente, el siguiente salto.

Tras éstas y otras muchas preguntas y respuestas más que podréis ver en alguna revista el mes que viene, me despedí de Scotto poniendo rumbo a otro país, Uruguay, desde donde mi avión salió hacia España para la cita con otro gran viajero, Gustavo Cuervo, con el que estoy recorriendo Marruecos. Eso sí, a los mandos de una flamante BMW F 700 GS, de la que os contaré mis impresiones en mi próxima crónica. ¡Felices rutas!

En el Circulo Polar, Norte.
Cada vez queda menos para tomar ese avión que me llevará de vuelta .... aunque enseguida…
Alicia con parte de lo que se juntó en Madrid para el Banco
  Reproduzco la nota de prensa que envié…

pensamientos de 4 \"Esto es el Fin del Mundo\"

  1. Hola Alicia, soy de Bariloche Argentina, navegando en You Tube buscando viajes en moto me encontre con tu historia. Gracias por saber transmitir lo que se siente cuando el corazon cabalga sobre una moto!!!
    Un fuerte abrazo!!
    “En el camino se encuentran las respuestas…………buscando con un corazon sincero encontraras…”

  2. Genial el relato Alicia. Me has animado! Voy a hacerlo! Si has de armar un nuevo periplo con tiempo y quieres compañía, avisa!
    Saludos
    Gustavo Cañavate

  3. Hola Alicia
    Excelente el relato, gracias por estar esas horas con nosotros en Bahia Blanca, un orgullo que menciones la ciudad despues de haber visitado tantas.
    Algun dia si Dios quiere nos cruzaremos por las rutas “en moto por supuesto”.-
    Un abrazo gigante

  4. Hola Alicia, me llamo Guillermo Najera, soy de Xalapa,Veracruz, Mexico. Tengo 64 años, toda mi vida desde los 15 años he sido motociclista, nunca ha faltado una moto, en mi camino.Gracias a dios he disfrutado como enano de muchos viajes, a lo largo de mi vida. Ahora tengo una moto Triumph Tiger 800 año 2012. ya la he llevado a varios lugares dentro de Mexico, pero mi sueño es hacer un viaje hasta Argentina, espero este año no se quede en planes sino que se haga realidad, dios mediante. De verdad eres una mujer admirable,y ejemplo que lo que se quiere se puede, lograr. Te mendo todo mi cariño y admiracion, dios te bendiga.!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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