carreteras de baches con camellos en Etiopía

Cambiando a Versión 4.0

Este mes es especial para mi, siempre lo ha sido, pero este año mucho más.

Y cuando terminé este post, aún no habían ocurrido ciertas cosas. Entre ellas, la muerte de María de Villota, una mujer grande y valiente, luchadora, con la que en varias ocasiones tuve la oportunidad de charlar. No quiero decir nada más, se que desde donde esté, seguirá sonriendo y dándonos fuerzas para que através de su ejemplo, podamos crecer.

(…)

Desde que salí de viaje allá por septiembre de 2011, no he celebrado mi cumpleaños aún… Y este mes el de mi nacimiento. Además es otoño, que me encanta. La montaña se vuelve marrón, verde oscuro, amarilla…para dar paso al blanco. Es una época para rodar por España. El calor no te abrasa y puedes tener que esquivar alguna tormenta…aunque ya lo de la lluvia y la moto, no me importa, incluso me gusta, me trae muy buenos recuerdos.

Aunque en mi país estoy muy bien, he decidido marchar a Chile, allí tengo la base para empezar con las nuevas travesías, este año y en el verano que allí comienza, terminaré de conocer este enorme continente, del que me quedan países como Brazil, Bolivia, Venezuela…

Estoy muy contenta con el trabajo que he hecho este año y medio, un trabajo que muchas veces no es tangible, no se puede enviar en un clipping, no se puede contar a base de artículos publicados o de entrevistas de radio. Es un trabajo que va más allá, es el trabajo que he hecho y sigo y seguiré haciendo para que el papel de la mujer sobre la moto cada vez tenga más relevancia, es romper una lanza para que otras se animen y vean que no es imposible, moverse en tu propia moto, viajar sin compañía…

Y es cierto, está pasando. La siguiente mujer en visitarme fue una Sudafricana, Jolandie Rus, puedes buscarla en FB, una chica de treinta muy pocos, Jolandie, que son su 650 GS Dakar y animada por mi aventura, está tratando de ser la primera africana en rodear su continente. Le abrí las puertas de mi casa y rodamos juntas durante más de 300 km, disfrutamos de mi ciudad durante dos noches y charlamos de lo que significa ser mujer en moto. La siguiente en ponerse en marcha ha sido una asturiana que salió durante los tres meses de verano a recorrer los 20 Mares europeos en su F 800 GS Adventure. Para mi ha sido un orgullo, la conocí en su tierra, un mes y medio antes de que saliera, estaba nerviosa, contenta…me recordaba todos los sentimientos que se tienen antes de un viaje, antes de una entrevista de un trabajo que te gusta…ha vuelto, contenta, ha disfrutado de los que la fueron a buscar (ella es policía local y se ha citado con sus compañeros en otros países) y la acompañaron, de poder entrar en las casas y compartir cultura y gastronomía, de enterarse de qué es la vida para otros…y para mi, eso es viajar. No hace falta que te vayas un año ni que salgas de tu continente, muchas veces, con tres días es suficiente para empaparte de una nueva cultura y escuchar otros acentos que nos enriquecen.

Yo, por mi parte, sigo preparando lo que va a ser el viaje más duro de mi vida y no por el recorrido, que será en muchas ocasiones nuevo para mi, va a ser por la presión de querer realizar un buen trabajo; el de mostrar a todos lo que enciendan la TV cómo es el mundo, cómo lo veo yo…quiero transmitir todo lo que he aprendido, desde la dureza del camino hasta la satisfacción de poder llegar a comprender otras culturas, otras formas de vida…

Y así, entramos en el otoño, en un año cargado de viajes, viajeros y proyectos interesantes, con muchos viajeros en marcha y espero que alguna viajera más…quizás en este año alguna de vosotras se anime, se suba a su moto, agarre el manillar….y nos muestre con la sensibilidad que tenemos, otra cara diferente del mundo.

 

DE BOMBAY A CHENNAI (Extracto de mi vuelta al mundo en moto entre 2011-2013)

“Un hombre de piel curtida, casi negra, se acerca con una bolsa, la abre y me ofrece lo que hay en el interior: conchas marinas, grandes y bellas, rosadas y blancas, amarillas, rellenas de nácar. No entiendo lo que dice, pero comprendo que las quiere vender. Me pide que me siente a su lado, no habla inglés ni yo hindú (y vete a saber qué dialecto). Mete la mano en la bolsa de plástico, como las miles de millones que tapizan india, sus campos, sus ciudades… un cáncer importado de occidente. Me mira con ojos viejos, gastados, opacos. Se acerca una de las enormes caracolas a sus agrietados labios, me mira, casi me suplica que la compre. La hace sonar, como un barco, como una llamada antigua, como una sirena ronca.

Cierro los ojos y respiro, no quiero olvidar este momento en la playa de Chennai junto a un pescador de conchas, en un olvidado lugar donde desmontan una lonja. Cierro los ojos, respiro. Me empapo de mar, de olor a pescado extraído hace días. Me lleno de las risas de los niños, del viento en las cometas, del cosquilleo de la arena levantada por la brisa, del sonido de la caracola…. Entonces soy consciente de donde estoy. En una ciudad milenaria, en un viaje en solitario, aprendiendo de mi misma, aprendiendo a confiar en mi intuición.”

 

Feliz otoño

 

 

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T H A Ï   Hola, aún no tengo nombre, pero soy feliz. estoy con mis hermanos jugando y durmiendo todo…
Salón de Actos de la cárcel de Navalcarnero.
El lunes comenzó una nueva manera de devolver la energía buena que he recibido durante el viaje pasado. Desde que llegué a México he intentado…

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