Durante mi último viaje de Bombay a Goa fui acompañada por un grupo de motoristas con los que he pasado diez días muy divertidos y llenos de aventura en un viaje épico a los mandos de una moto mítica: la Royal Enfield Bullet. El camino que seguimos desde Bombay hasta Goa (800km aprox.) fue la bonita y desconocida carretera de la Costa Arábiga.

motos-en-fila

Visitando Bombay

Desde comienzos de 2012 no había vuelto. La ciudad ha cambiado muy poco, sigue tan destartalada y bella. Bombay tiene unos hermosos edificios herencia de haber sido colonia inglesa, enormes parques frondosos, árboles gigantescos y mucho, mucho tráfico. Me encuentro con dos amigos, Vikrant, que me acompañara en esta primera parte y Parakram. A las calles de la ciudad les falta algo…los riksaw o tus-tus que ya no están permitidos en el centro. Nuestros anfitriones foráneos nos sumergen en la vida nocturna de Bombay, me quedo con un lugar muy especial, el Bombay Club, al lado de la Puerta de la India.

todos-en-fila

La llegada de más amigos

Ya lo estábamos deseando, y por fin comienzan a llegar, unos días antes de la salida, algunos de los riders que me acompañarán en la primera parte de esta aventura por India y Nepal. El hotel está lejos del centro, pero hay metro cerca y se pueden utilizar los taxis que esperan a las afueras del hotel. Para que no se preocupen, un conductor les espera en la salida del aeropuerto y les trae al hotel. Desde la comida  del coche viajan entre chabolas, slangs, carteras a medio construir, mucha humedad y un tráfico infernal, hasta el Hotel The Park, en Navi Mumbai. Llegan con los ojos muy abiertos, alucinados de lo que ven, otros, acostumbrados a ver más miseria y suciedad (vienen de Lima) les llama más la atención el calor y la humedad.

El sábado estamos todos preparados para salir, las motos están limpias en la puerta del hotel y nuestro coche de apoyo, con mecánico incluido, uniformados y dispuestos a formar parte del grupo de 10 motos que nos moveremos juntos hasta Goa. Es todo un reto para mi, ya que la mayoría son riders experimentados, que viajan haciendo largos recorridos en potentes motos de trail. Lo que se van a encontrar es totalmente diferente a lo que han hecho nunca. Rodar por India siempre resulta épico.

Alicia-con-ninas

Primera escala, primer hotel

Salir con las Royal Enfield sin haber conducido nunca antes una, resulta delicado. Son unas motos muy básicas, con mucho ruido y vibraciones. No se puede ir deprisa con ellas, aunque verdaderamente esta no es nuestra intención. Despacio, en fila india y con mucha atención (ya que circulamos “por el otro lado”) nos vamos adaptando unos a otros, formando un bonito grupo indivisible… A la cabeza mi fiel amigo y rider Vikrant, le sigo yo, Juan Carlos, Nieves, Daniel, Harald, LadyBird (Gabriela), Sergio, Daniel y Chirag, tras ellos a varios minutos de distancia, un coche con el equipaje, el mecánico, un conductor y nuestra bella Gabriela (la peruana), siempre fresquita y muy bien atendida por los dos hombres que la acompañan. Paramos a beber en varias ocasiones, hace mucho calor y no quiero a nadie deshidratado, las caras de los riders cada vez son más relajadas, aunque aún no se han hecho a la moto y menos al caótico tráfico todavía, pero esto es parte de la aventura que acaba de comenzar. Salimos de la gran ciudad y tomamos el camino de la costa, más tranquilo, sin tráfico pesado, aunque lleno de tuc-tucs y de todo tipo de motos chinas de 125 cc. Comemos en un agradable restaurante, todo (o casi) sin picante. Es divertido ver como cada cual, se va haciendo al medio. Una entretenida charla bajo un ventilador que no deja de girar y las recomendaciones de Vikrant sobre la comida y cómo comerla hacen que se nos pase el tiempo volando. Debemos llegar al hotel y aún nos quedan unas dos horas de conducción bajo un sol abrasador.

desayuno

La carretera se va estrechando, sube una colina plagada de palmeras cocoteras. El asfalto comienza a desaparecer bajo nuestras ruedas y va tomando posición la roja tierra india. El polvo nos invade y nuestra velocidad sobre el asfalto disminuye. Pese a ser el primer día estamos inmersos en la Aventura, tenemos que subir hasta arriba una colina por un camino destrozado lleno de tierra. Pero estas motos están hechas a todo y cada uno consigue que la suya llegue sin problemas hasta lo alto. Cuando llegamos, nos espera una rica ducha y una suculenta cena: curry y un pescado que aquí llaman salmón, aunque no tiene nada que ver con el nuestro del mismo nombre. Durante la cena los encargados del hotel nos hacen fotos como si fuésemos extraterrestres, nos reímos y vamos a dormir, mañana toca otro buen tramo de ruta. No ha habido ningún problema y todos aunque cansados por un primer día lleno de nervios y expectación, estamos satisfechos y contentos.

Alicia-playa-moto

Rodando por la playa

Sin madrugar mucho, estamos de vacaciones, salimos de nuevo. Hoy nos espera uno de mis hoteles favoritos y una de mis actividades preferidas: rodar por la playa. Llegamos justo al medio día, hemos conducido algo más despacio debido al tráfico que hay en los pequeños pueblos que atravesamos. Pueblos auténticos donde nos saludan los niños al pasar y los mayores miran con incredulidad. Esto no es un viaje organizado al uso, es una Aventura diferente; cada uno de los que me acompañan están viviendo parte de mi nuevo viaje, están en una situación real. No encontraremos turistas en estos lugares y si los hay, serán del mismo país, nada de extranjeros. No se si son conscientes de esto, están fascinados por los paisajes de montaña…y asados de calor.

comida

La playa es el lugar perfecto para hacer fotos y desahogarse. Las pasadas por la orilla, las fotos y las risas junto con la recogida de bellas y diferentes caracolas hacen que pasemos algo más de dos horas. El tiempo de la comida lo hemos agotado en esta hermosa playa con la que ha sido posible rodar con las motos y sentir la libertad que ello nos regala.  Hoy cenaremos pronto, no se come, explico, esto es parte de la Aventura. No quiero que se nos haga de noche, multitud de animales caminan libremente al atardecer (vacas, perros, cerdos e incluso monos) y no quiero que tengamos ningún accidente.

Llegamos sobre las cinco de la tarde al hotel, uno de mis preferidos. Un lugar mágico a orillas de una playa desierta. Un hotel con una buena cocina. Además, hoy celebramos un cumpleaños y tengo que buscar la manera de que hagan una tarta, así me busco yo mis propios retos…

Mientras cada uno sube a su habitación y se da una ducha, intento que pongan una mesa bonita. Imposible, lo mas que consigo después de decir que es un cumpleaños y que traigan flores y velas, es que coloquen un horrendo jarrón con flores de plástico ennegrecidas por el polvo junto con un faro de luz de led roja, en medio de la mesa. Lo retiro entre risas y corto unas cuantas flores muy aromáticas de una parra, las esparzo por la mesa y punto, queda de lo más exótico… Al rato me preguntan en el hotel que de cuantos kilos quiero la tarta de chocolate, ¿Kilos? están locos, con 500 gr es suficiente.

Cenamos oyendo las olas romper y brindamos con cerveza por la homenajeada. Todos deseamos que tenga una buena noche, una sorpresa a ella y su pareja les espera en la habitación…

casa-palmeras

El lugar de tus sueños

Esta mañana se han levantado pronto, unos se han dado un baño en las aguas de este Mar Arábigo, caliente y tranquilo. Otros se han ido a correr y todos tienen que hacer una cosa: las fotos para el concurso. Quien gane se llevará una cámara Midland H5. Sin prisa pero sin pausa, salimos rumbo al sur. Hoy la carreretera es más revirada, con varios cruces difíciles de encontrar que nos hacen perdernos varias veces. Pero la recompensa a un duro día de moto será magnifica. Los riders cada vez están más tranquilos sobre sus monturas, disfrutan de ellas y algunos hasta se han enamorado del ronroneo y vibración que regala la Royal Enfield Bullet. Es lo que tiene rodar en motos míticas por lugares mágicos y desconocidos como este. Nunca se les olvidará.

transbordador-amigos

Paramos al cruzar varios puentes majestuosos sobre un río anchísimo donde los traficantes ilegales de arena lo drenan sin piedad.  Peces y crustáceos son esquilmados con sus artes. Está prohibido, como tantas cosas en India, pero no se hace caso ni se vigila. Al tercer cruce erróneo parece que nos hemos perdido de verdad, pero no es así. Un poco más abajo, dirección al mar la pequeña línea de asfalto se convierte en arena y después en más tierra roja. Giramos a la derecha y ahí está. Un lugar magnifico, bonito y tranquilo, en el que todos nos queremos quedar más días. Las cabañas de rama nos fascinan a todos. Será una bonita cena, no sin pasar antes por orilla del mar y darnos un buen baño. Ha sido una jornada divertida y hemos rodado con seguridad. En India es importante estar concentrado ya que pueden salir animales y vehículos delos lugares menos esperados. Es todo un reto llegar cada día tranquilo al hotel, aunque todo depende de cómo te lo tomes.

subiendo-transbordador

Llegando a Goa

Los días se acaban y la ruta cada vez, es más corta. Algunos de los ríos los cruzamos en transbordadores, el divertido y una manera diferente del ver el paisaje. Hoy llegamos a Goa, rozando el final de viaje, aunque nos quedan tres días para visitar esta antigua colonia portuguesa, con sus grandes iglesias, sus calles adoquinadas, sus fachadas de colores y una gastronomía deliciosa y picante con una fuerte influencia portuguesa, como es de esperar de esta antigua colonia. Marisco y pescado, carne de cerdo y pollo inundados de curris acompañan a unos postres dulcísimos, herencia lusa por doquier. Además tenemos suerte, los días de fiesta se celebran a la vez que nuestra estancia y nos da tiempo de pintarnos de los colores del holi, de correr por las calles entre el polvo de colores y disfrutar de la piscina del hotel.

comiendo-calle

Solo un pequeño incidente que empezó siendo muy grande ha roto la armonía del grupo. Uno de los riders chocó contra un tuc tuc. Durante la noche y con nuestro compañero fuera de peligro hospitalizado, recordamos que realizamos un deporte de riesgo, que este viaje es un viaje de aventura extrema y que a veces, hasta la mala suerte está llena de buena energía.

Nos aflige no poder compartir con él las siguientes cenas en preciosos restaurantes que cuelgan del acantilado, le echamos de menos por que no esté entre nosotros bailando la música electrónica en uno de los lugares más de moda de esta pequeña “isla”  en la India,  un lugar que nació con el Power Flower en los años 60 y que aún es cuna de las variedades electrónicas y la psicodelia. Un lugar que tiene playas paradisiacas en las que relajarse, mercadillos en los que comprar de todo, una gastronomía deliciosamente picante y unos colores que representan la belleza de la India.

foto-grupo

Gracias a todos los que habéis confiado en mi, en acompañarme durante esta parte de la aventura. Una aventura durante la que  recaudé fondos para un orfanato en Katmandú al que llegué a principios de mayo.

Entre todos los que participaron en el crowfunding conseguimos recaudar más de 6.000 euros que fueron a parar a los niños del Sano Sansar, el orfanato que llevan Petit Mon, para comer, leer y escribir, conseguimos que Katmandú fuera un lugar más limpio y se aprenda a reciclar gracias a los Amics de Nepal.

¿Quieres venir conmigo a India en otro viaje muy especial? Pincha AQUI y descubre una nueva ruta, diferente y única por Kerala, el sur de India. Un viaje diferente, fuera de las rutas turísticas en moto que ofrecen las agencias de viajes. Un viaje de autor, alternativo que he preparado con todo mi cariño y espíritu aventurero para que vivas lo mismo que vivo yo cuando descubro nuevos lugares.

 

Motorbeach Festival Asturias
Hace unos días asistí por segundo año consecutivo, al Motorbeach. Este evento se ha convertido en una de las reuniones de motos que más me…
Aventuras Alicia Sornosa
Comienza un nuevo curso y con ello nuevas aventuras. Lo mejor que va a pasar este año es que comienzan mil aventuras por los lugares más exóticos…

Un pensamiento en \"De Bombay a Goa: así son mis viajes compartidos.\"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *