llamas en el camino

Entrar en Bolivia ha sido lo mejor que podía haber decidido en este viaje. Y aunque me queda mucho que descubrir de este país (la época del año no ha sido la mejor para visitar los pueblos del Amazonas, la Chiquitanía llena de iglesias barrocas de madera de las Misiones Jesuíticas, el tropical Santa Cruz…) he visto cosas muy interesantes y lugares mágicos como la Isla del Sol en el lago más alto del mundo, el Titicaca, he recorrido las pistas más increíbles entre montañas para llegar a los pueblos más alejados. He luchado contra el granizo y la humedad constante que la lluvia persistente ha dejado en todo mi equipo.  Esta vez, Bolivia me ha hecho abandonar por completo la “zona de confort” que pueda tener un viaje en moto y ha exprimido mi paciencia al máximo.

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Tarija

Esta región del sur ha traído la calma a un viaje duro para llegar hasta El Camino de los Yungas o Carretera de la Muerte. En Uyuni nos encontramos con Rodrigo Paz. En ese momento era un motorista más al que invitábamos Andrés y yo a compartir mesa de desayuno junto con el resto del grupo. Y con un café en la mano nos invitó a visitar su ciudad, Tarija, la Andalucía Boliviana. Sonaba muy bien y predecían unos días de sol y calor que yo ya escuchaba de menos y mi catarro necesitaba. Accedimos y salimos. El camino es muy largo, de Uyuni a Potosí y de este a Tarija. Cuando nos quedaba algo menos de 100 km ya era de noche, la carretera de ascensión de uno de los puertos estaba rota en algunas partes y yo aminoré la marcha hasta límites insospechados, hasta los coches me adelantaban, pero es que yo, de noche, no veo nada.

Como siempre que pienso que algo puede ser peor de lo que uno tiene delante, así fue. Y la oscuridad y la falta de asfalto dio paso a otra subida tremenda (el paisaje debía ser increíble) con curvas y contra curvas que al coronar la cima se tapaban por la espesa niebla que se pegaba al suelo. Pasamos un puente largo y la bajada fue mortal. Se que adelanté unas motos pequeñas porque vi pasar unas sombras, igual eran fantasmas de los motoristas que murieron intentando bajar ese puerto, pensaba yo para animarme mientras comenzaba a tiritar de frío.

hotel Los Ceibos, Tarija

en las cocinas de Los Ceibos con el personal

 

 

 

 

 

 

Llegamos pasadas las 12 de la noche, al hotel Los Ceibos (recomendado 100%). Conseguimos un sándwich que trajo un taxista y a dormir. Al día siguiente descubrimos una ciudad preciosa, llena de flores, parques y gente amable.  El matrimonio dueños de Los Ceibos, Mónica y Cristian son increíbles, nos alojan y ofrecen lo que está en sus manos. A cambio, como siempre utilizo esta moneda: la tortilla de patata o española, que si mi abuela me viera, me daría unos besos en la frente por lo bien que las hago ya. Una noche de viernes nos vamos a cenar a un mágico lugar “Pizza Pazza”, bailamos encima de las mesas y conocimos a sus dueños, otro matrimonio genial, boliviana y argentino que regentan uno de los garitos más locos de la vida social de esta ciudad.

Al final del acto, con el himno nacional de fondo
Al final del acto, con el himno nacional de fondo

Desde el Consejo del Ayuntamiento, Rodrigo Paz me hace llamar. El motorista de la BMW F800GS, es el Presidente del Consejo de Tarija, Jaime Paz, hijo del ex presidente de Bolivia y continuador de una saga de políticos bolivianos, que sorpresa. Quiere organizar un acto para reconocer mi hazaña dando la vuelta al mundo y hacerme visitante ilustre de su ciudad. Acepto encantada mientras Andrés organiza talleres de clown y teatro. el acto en la plaza frente al Consejo es genial. Como dice mi compañero, esa plaza es de película. Mientras preparan la zona donde se me haría el homenaje (el segundo contando el de mi ciudad natal, Madrid), unos autobuses estacionados en medio de la calle, explican al público las bondades del gas. Al otro lado, una manifestación de nos se que, se une a nuestro acto junto con la gente que observaba las nuevas tecnologías. El acto resulta muy emotivo y pese a que me encanta hablar, me bloqueo de la emoción cuando me pasan estas cosas. Me llevo un bonito recuerdo de ese día, me impresiona que las personas se preocupen en gente como yo. Me siego muy bien y feliz de que esto haya ocurrido. Gracias Rodrigo. Tarija nos lo da todo.

En la casa del Lago, con los músicos de Uno más Uno y Andrés Pérez
En la casa del Lago, con los músicos de Uno más Uno y Andrés Pérez

No nos dejaban irnos de allí, cosa que nos encantaba, pudimos visitar la casa del lago, con unos artistazos que tocan guitarra y cantan (Uno más Uno) y además son del grupo de motoristas de allí. Una casa colonial, con un hermoso patio interior y un cuidado jardín que da al lago artificial, hecho por una presa. Un lugar donde relajarse tras un bonito camino por el borde de la presa al que yo llegaba tras haber rodado una serie de consejos sobre Seguridad Vial para la televisión de allí. Una tiene que trabajar para seguir viajando, que no me regalan nada…

 

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Estuvimos en una bonita casa de campo de 1900 de otro de los amigos, donde aprendía a moler maíz a la antigua usanza, con piedra sobre piedra y de pie. El camino precioso, pasando por un cortado increíble que daba paso al río. Desde esta zona del Valle, los viñedos típicos de esta zona se sucedían uno tras otro. El vino de Tarija es conocido por unas uvas que crecen en altitud, un cuerpo rotundo y un sabor fuerte muy abrutado, ideal para las carnes que se comen en parrilla al estilo argentino 8están muy cerca de la frontera), una delicia para el gusto y un placer compartir con estas familias un poco de su vida.

 

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Tarija nos acogió sin dejarnos marchar, pero aún nos quedaba lo mejor que hacer: visitar las Aldeas SOS con el grupo de motoristas amigos, para llevar juguetes y un día de diversión a estos pequeños y no tanto que viven en esta ONG holandesa.   Tras este día entregado a los demás, decidimos que era el momento de salir hacia La Paz para comenzar a pensar en hacer el Camino de la Muerte, una de las carreteras míticas del continente sur americano, uno de los lugares más deseados de motoristas y ciclistas, por su complicado descenso o subida, pero sobretodo, por su paisaje increíble. Gracias Tarija, os llevamos en el corazón.

vistas de La Paz desde El AltoLa Paz

No ha sido fácil llegar hasta La Paz, como no, en época de lluvias hay eso, lluvias infinitas que agotan al mejor equipado. Si esto se adereza con los más de 4.000 metros de altitud, el resultado es estar tiritando, húmedo y cansado todo el viaje. Pero hay que llegar y así fue. Gracias a nuestro amigo  que nos vino a buscar en su Harley comimos en un rico restaurante en la carretera y entramos en calor. Menos mal. Dormir en el frío Oruro y volver a ponerse uno todo húmedo es horrible, pero con el estomago caliente, que me echen lo que sea…y así fue. La granizada con la que La Paz nos recibió fue monumental. La carretera se ponía blanca mientras el dolor en mis manos por las bolas de granizo era cada vez más grande. En esos momentos ni guantes de cuero, ni cubre puños ni ná, dolor y más dolor además del miedo a “resbalar”.

 

 

 

 

 

 

Pero como no hay mal que cien años dure, llegamos al precioso hostal donde Mariana Machicao, nos esperaba. Este hostal se llama “Mi Casa” y en él nos hemos sentido como en tal. Las vistas desde El Alto, son impresionantes y te dejan adivinar lo que allá abajo se cuece. Una ciudad llena de rincones y lugares de gran historia.Los siguientes días de la semana que hemos estado en La Paz han sido tremendos, medios de comunicación a los que ir a contar, una gran cena de bienvenida con el grupo más “salao” de La Paz, el de Harley, que el último día nos obsequiaron con una bonita piedra tallad a mano y que llevo en mis maletas hasta España pese al peso, jeje. Nos hicieron compartir cena y re-cena, con un grande, el piloto boliviano del Dakar Walter Nosiglia.

Pero nuestro destino no era la Paz, sino Los Yungas, aunque parecía que el tiempo no nos dejaría llegar nunca. La primera intentona: subiendo la cumbre a más de 4.600metros de altitud comienza a descender la temperatura, 5, 4, 3, 2, 1 grados centígrados. La cosa comienza a ponerse fea cuando la lluvia se transforma al bajar a los 0 grados en nieve. Bueno, un poco no  importa, pienso mientras un capa de copos se posan en la visera de mi casco.

nieve

Bueno, sigo pensando unos kilómetros más allá, un poco de nieve en el cuerpo, hace de térmica y no me entrara más frío…bueno, los pies ni los siento, pero al bajar seguro que hace un sol brillante y se calientan…pero no, mis pensamientos son parados por Andrés, que detiene su moto frente a la mía, me hace una seña de “voy a mirar un poco más adelante, espera” y a los quince segundos vuelve pidiéndome que regresemos, la cosa está muy fea al otro lado y cae vez nieva más. En un viaje largo, ser precavido es lo mejor para mantenerse sano y con la moto enmarca. Decidimos volver, ya atacaríamos Los yungas en otro momento…

Y vuelta a empezar, comida aquí y charla allá. Y siempre llegando a casa de Mariana “Mi Casa” un hostal que es un oasis en La Paz, con frutales, huerto, bonitos pájaros y la amistad y charlas rodeando la mesa de esta casa, de esta familia que nos acogió como una parte más.

Recomiendo a los viajeros pasar por este hostal y agradezco a la familia Machicao sus historias, sus tardes de té y todo el cariño que me han dejado, lo llevo en el corazón.

Y de nuevo a Los Yungas, esta vez llegaríamos, pero eso, es otra historia…

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Pasamos casi una semana por Sucre, esta bonita ciudad fundada por los adinerados  de Potosí que la dotaron de iglesias y conventos, casas señoriales con…
Habíamos intentado cruzar el puerto una vez, pero la nieve no nos permitió el paso, y aunque hubiésemos pasado, no sabíamos si podríamos volver. Pero…

pensamientos de 7 \"Bolivia: de Tarija a La Paz\"

  1. Veo que te lo estas pasando de PM, de lo cual me alegro un montón. lo cual demuestra que ya no podrás estar quieta nunca mas.

    Te ha entrado “el bicho” de los viajes, y estas conociendo mucha gente. Eso es vida,

    Besos (xxx&ooo’s) que dicen en los USA

  2. Como siempre, lo leo y me parece estar allí. Da envidia, sana, y ganas de ponerse el casco y partir a ver ese mundo que nos cuentas. Felicidades por tu fortaleza.

  3. Super linda toda esta historia que estas escribiendo… me sumo a seguir esperando mas de ellas… felicidades y que dios los bendiga .. buenas rutas para ustedes.

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