Este post se titula “El vuelo del Buitre” porque mientras lo escribo, en un pequeño hotel en el camino hacia los Annapurnas, en uno de los lados del cañón, en el mío, unos gigantescos buitres con la cabeza blanca planean de un lado a otro llamando mi atención.

rodando antes de la lluvia. Ha salido el sol y todo está en calma. Desde Pokhara hasta Tatopani, donde se encuentra el Check Point de comienzo del trekking en ascensión (y donde hay que volver a pagar 2.000 rupias) hay 120 km, hemos usado todo el día para llegar. Comenzamos en la tranquila localidad de Pokhara, desde allí comienza la ascensión por asfalto hasta llegar a la localidad de Beni, donde este desaparece por arte de magia.

Después dela tormenta...

Tras comer unos momos (plato típico que consiste en envolver con harina de arroz verdura y carne y cocerlos al vapor) y un chowmain (fideos al estilo wow) por menos de 200 rupias, salimos rumbo al norte. el asfalto se transforma en pista, mucho polvo para una tierra seca y compactada por el paso continúo de camiones de carga, autobuses y tractores. La temperatura es perfecta para rodar, el paisaje cada vez más bonito. Diferentes tipo de árboles conviven con palmeras plataneras que le dan un toque exótico al paisaje.

Despues de la lluvia rumbo al norte

De pronto unas nubes se acercan por la apertura del valle. Son negras y densas y se anuncian con pequeñas gotas de agua. Decidimos parar para protegernos de lo que pueda venir con los trajes de agua, en los instantes de la parada y lo que tardo en ponerme el pantalón, la tormenta está sobre nosotros. Primero es lluvia, gotas enormes que caen con mucha fuerza. De pronto una piedra golpea mi casco, otra, otra más en el hombro, la del pie duele. Miro hacia arriba, temiendo una avalancha, pero no es así, son granizos como pelotas de ping-pong. En segundos la visibilidad se reduce a dos metros por delante de nuestras narices. Los truenos retumban en el aire reconozco que me he acojonado al ver caer cascadas de piedra y barro por la cornisa de enfrente a la mía.

carteles indicativos

En unos minutos la tormenta amaina y decidimos salir pitando. Cascos, guantes y botas empapadas, pero no hace frío, cosa que nos salva. Lo siguiente ha sido navegar literalmente por enormes charcos y gigantescas balsas de agua. Subir como salmones por un camino de tierra y piedras que parece un torrente. Mi Ducati Scrambler, su potente motor y su enorme neumático trasero, me facilitan el trabajo. Conduzco muy concentrada, pendiente del alegre sonido del claxon de los camiones, que avisan así de que van de frente, no frenan y te van a pasar, aunque sea por encima.

Escabando en el desprendimiento

El paisaje es espectacular, cada vez más infinito y bello. Deja de llover, y encontramos un ¿atasco? si, camiones, autobuses, tractores y motos esperan poder trepar por un montón de tierra que se ha desprendido. Eso ha sido una avalancha como la que temí minutos antes, el camino está cortado, algunas personas se afanan en suavizar la cresta para poder pasar. Con las motos es más fácil, pronto, abandonamos esa trampa.

todo lo mojado al sol

El tiempo nos respeta lo suficiente para llegar al Check Poin, parar, pagar otros 20 euros y continuar hasta el hotel cercano desde donde escribo. El regalo de esta dura jornada, en la que todo ha acabado calado y cuento con una cámara menos por el remojón, ha sido poder ver ese gran pico de los Annapurnas.

Por la mañana, todo al sol, unas horas para secar mientras escribo y rumbo al norte,  a ver si podemos ver el Gran Annapurna.

 

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pensamientos de 8 \"Annapurnas y el vuelo del buitre\"

  1. Hola Alicia no tenia ni idea de toda esta movida, hoy me entere al ver una publicacion en FB, demas esta decirte que ahora llevas a uno mas contigo.
    He viajado mucho por Latinoamerica desde Argentina hasta EEUU, en la epoca AI, (antes de internet) y ahora que vivo en España lo hago por Europa.
    Ojala algun dia podamos compartir alguna ruta, te deseo lo mejor, salud, buenos kilometros y vientos de cola.

    1. Muchas gracias!!
      Si, ojalá podamos coincidir o te apuntes a alguna de las rutas que hago…con tiempo para contar historias interesantes tras una buena comida…
      un abrazo y buenas rutas!

  2. Que aventuras nos cuentas Ali…………….. pilotar en esas condiciones de piso en lugares de manejo complejo debe ser muy adrenalinico pero hay momentos donde como decimos en Argentina, se te llena el c……. de preguntas (c…. por trasero jaja).
    Como siempre difundiendo tus aventuras por las redes sociales de mis programas de Radio y pronto de TV.
    Guapa, buenas rutas.

  3. A mi me toco una granizada hace un mes y pico en Lituania, por suerte no eran como pelotas de ping pong pero ya sabes que viajando en bici las protecciones que llevamos son menores por no decir nulas… De estos marrones se aprende, a divertirte incluso en los momentos difíciles! Un abrazo Alicia continua así!

    1. Madre mía, en bici y granizando…mira que me alegré de llevar el casco puesto (bueno, de no habérmelo quitado para ponerme la ropa de agua).
      Un abrazo…los de las bicis, si que sois héroes!!

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